ELVICTORIANO.COM.VE - La crisis económica sigue distorsionando los mercados y el inmobiliario no escapa. En los últimos meses, los carteles de “Se vende” forran al país generando una “sobreoferta” de inmuebles que impacta en los precios, ahora están más bajos y sólo un mínimo grupo de compradores invierte, la mayoría aún no puede pagarlos.
“El fenómeno”, como dicen expertos del sector, responde a varios aspectos. Las personas que están colocando su propiedad a la venta es porque están saliendo al exterior, quieren proteger el valor del inmueble en moneda dura, se ven obligados porque no puede mantenerlo, necesita pagar deudas y, en el mejor de los casos, busca mejorar su estatus.
La Cámara Inmobiliaria del país ha consultado estos casos con sus corredores. “Hay personas dispuestas a desprenderse de su patrimonio aún sabiendo que no van a recibir el valor real”.
La recomendación de Martini “es no vender, resistir”. Y para quienes “pueden y tiene cómo, comprar”. Explicó que “los costos de reposición de un metro cuadrado es mucho más alto que lo uno consigue en el mercado”.
Es decir que “construir será más caro que una vivienda usada, lista, (...) Estimando la escasez de bienes no regulados, no esenciales hay una percepción de que hay más inventario, pero es porque son menos las personas que pueden comprar los productos puestos en el mercado”.
“Se espera que la contracción económica se calcule de 10%, eso es terrible, es una pequeña bomba, es mejor comprar que vender”, acotó Martini.
Preocupado, comenta estar Quintero por los efectos que tiene la alta oferta de inmuebles. “El mercado inmobiliario vive del número de transacciones y, por otra parte, no hay demanda, entonces el promotor va a tratar de costruir menos en el país porque ¿quién le va a comprar?”.
